Aprender sobre el emprendimiento

El objetivo del proyecto NextMove Erasmus+ es apoyar a los jóvenes trabajadores en la adquisición de habilidades y competencias empresariales. Además, está dirigido a formadores, formadores y personal de recursos humanos para que ayuden a otros a adquirir esas habilidades. 

Las competencias intraemprendedoras deben entenderse desde un punto de vista más amplio, no centrándose en cuestiones empresariales y financieras concretas que puedan interesar a la dirección de la empresa, sino en general. Las investigaciones y los documentos existentes coinciden en esta visión holística del espíritu empresarial, como por ejemplo el marco EntreComp, promovido por la Comisión Europea. El marco EntreComp incluye competencias relacionadas con el trabajo con los demás, la creatividad, el liderazgo y la toma de iniciativa, entre otras muchas. Todas ellas son habilidades blandas convenientes que requieren las organizaciones actuales.

Las organizaciones han evolucionado enormemente durante los últimos años; cada década hay que afrontar cambios en la sociedad, la economía, la educación, la demografía, la salud, la legislación, la tecnología o los mercados, nunca vistos en la historia. La tecnología está entrando en todos los aspectos de nuestra vida; la forma en la que aprendemos, la forma en la que pasamos el tiempo con la familia o la forma en que trabajamos. Esto ha creado la necesidad de actualizar los modelos de negocio tradicionales para adaptarlos a un mundo cada vez más globalizado. En este contexto, la tecnología debe ser vista como un facilitador del aprendizaje, pero también como una herramienta utilizada para otras dinámicas, es decir, comunicar, crear, compartir, liderar, colaborar, etc. El personal que forma parte de estas organizaciones debe hacer frente a los nuevos retos. Esto significa que deben ser adaptables, responsables, capaces de manejar la ambigüedad y los riesgos, conscientes de sí mismos (necesidades propias, desarrollo personal), conscientes de los objetivos de la organización y proactivos.

Si las empresas actuales demandan trabajadores con nuevas habilidades y competencias, los líderes de la educación deben tomar medidas y cubrir ese vacío; entonces las organizaciones, los materiales y los métodos de formación, deben adaptarse a los retos actuales que se han descrito anteriormente. La educación formal ayuda a los estudiantes a avanzar en el líder formal de la educación, desde la escuela infantil hasta los cursos de postgrado, este tipo de educación es muy conveniente para la acreditación y la certificación profesional. Por otro lado, la educación no formal, cuya formación es intencional pero no está reconocida oficialmente, también debe ser considerada. Organizaciones como el CEDEOF (Centro Europeo para el Desarrollo de la Formación Profesional) han reconocido la importancia del aprendizaje no formal e informal, promoviendo su identificación, adquisición y validación. La razón es sencilla: hay muchas habilidades y competencias que se adquieren mejor fuera de la escuela. Aunque este tipo de aprendizaje se produzca en un aula, la formación debe estar directamente vinculada a las prácticas y experiencias mediante el uso de simulaciones o retos del mundo real, utilizando herramientas innovadoras que traten de replicar, o al menos, de hacernos conscientes y estar mejor preparados para los retos que se producirán en las empresas, organizaciones y sociedad. Ya introdujimos de antemano las habilidades y capacidades relacionadas con la capacidad de buscar y utilizar recursos, actuar, trabajar con otros y buscar nuevas oportunidades, pero ahora queremos incluir en esta receta el factor tecnológico, ya que estamos convencidos de que la tecnología puede ayudar a este desarrollo personal.

Somos conscientes de que la formación presencial y los talleres realizados en el aula hacen posible que los participantes compartan dinámicas que difícilmente podrían reproducirse de manera online. No pretendemos sustituir ese tipo de formación, sino mezclarla. Gracias a ello, hacemos posible algo más que la simple unión de dos contextos de aprendizaje. Al incluir las actividades de formación presencial con las online, los alumnos pueden adoptar la tecnología cuando realmente aporta un valor añadido, percibiéndola como una oportunidad y una ventaja, no como una dificultad.

A continuación, algunos métodos basados en la tecnología que puede adoptar en sus actividades de formación y que ayudarán a sus alumnos a adquirir competencias empresariales.

Simulación y cambio de roles

Los mejores lugares para aprender son la escuela y el lugar de trabajo. Entre esos dos mundos, hay varios enfoques que hacen posible que los alumnos adquieran competencias relacionadas con el trabajo, como puede ser a través de ejercicios prácticos, simulaciones y juegos de rol. Esto permite a los alumnos imaginar que forman parte de una empresa y que tienen que dirigir a otra persona o resolver un problema. La tecnología puede ayudar a esa simulación mediante el uso de imágenes, gráficos, vídeos u otras simulaciones interactivas que conducen al alumno por el camino del aprendizaje deseado. Gracias a las simulaciones y a las actividades de juego de roles se pueden adquirir muchas habilidades diferentes en función de los retos que se presenten al alumno.

Entornos personales de aprendizaje (PLE)

Los PLEs se definen como "el conjunto de herramientas, fuentes de información, conexiones y actividades que cada persona utiliza de forma habitual para aprender" (Linda Castañeda y Jordi Adell). Se pueden implementar utilizando herramientas muy variadas: carpetas compartidas, documentos en la nube, organizador de marcadores, suscripción a canales de vídeo, enlaces a redes sociales con otras referencias y autores que utilizan las redes sociales (como LinkedIn). El objetivo principal es que las personas se acostumbren a un aprendizaje continuo mediante el uso de un entorno dinámico que se actualiza continuamente y está conectado a fuentes de información (como blogs, noticias, canales de vídeo), en lugar de estático (como una biblioteca o revistas físicas). Intentamos que los alumnos adquieran el hábito de buscar información que puede estar conectada a un curso o tema específico pero que puede aumentar con conocimientos que les gusten, comenten y apliquen. Las habilidades blandas a las que nos dirigimos aquí son la autoconciencia y la autoeficacia, la identificación de oportunidades, el aprendizaje a través de la experiencia y el aprender a aprender, entre otras cosas.

Comunidades virtuales de aprendizaje (VLC) o comunidades de práctica (CoP)

Las VLC son las comunidades construidas con el propósito de aprender o desarrollar el grupo. Entre ellas se encuentran un grupo de Facebook, un foro, un espacio compartido en la nube, un wiki, etc. Una VLC está compuesta por un equipo que tiene un objetivo común. Ese objetivo puede ser aprender sobre un tema determinado, o cualquier otro como ser innovador en un producto o solución, resolver un reto, etc (esto sería entonces una CoP). El VLC y la CoP son grupos autoorganizados, que permiten a sus miembros aumentar las habilidades de liderazgo, responsabilidad, colaboración, toma de iniciativa, etc. El trabajo en equipo aquí es crucial, sin olvidar promover el desarrollo individual como uno de los principales propósitos, de lo contrario los alumnos perderán el interés en participar en el VLC si no ven ninguna ventaja.

Espacios de trabajo compartidos

Estamos acostumbrados a aprender y trabajar en lugares físicos. La interacción con la gente es natural y los retos se pueden gestionar fácilmente. Sin embargo, hoy en día, y probablemente debido a la aparición del COVID-19, el teletrabajo está aumentando, y todo el mundo se está acostumbrando a trabajar a distancia. Nuestra propuesta es que las instituciones educativas también preparen a los alumnos para ese tipo de interacción. La motivación, la perseverancia, la planificación y la movilización de los demás, entre otras competencias, deberían fomentarse mediante el uso de medios tecnológicos en las instituciones educativas, para que se conviertan en un entorno natural para los nuevos trabajadores.

Para poder innovar en los métodos de enseñanza, adaptarse a las necesidades y retos actuales y aprovechar al máximo la tecnología, es necesario aumentar las competencias pedagógicas y profesionales de los educadores. Estas son las conclusiones de DigCompEdu, el Marco Europeo para la Competencia Digital de los Educadores y la razón por la que el proyecto NextMove se centra en la formación del personal, los formadores y los recursos humanos responsables. Somos conscientes de que sólo desarrollando las competencias de los educadores y proporcionándoles recursos útiles conseguiremos que sus alumnos se desarrollen como individuos y como equipo en las organizaciones.

 

The European Entrepreneurship Competence Framework (EntreComp) Source: https://ec.europa.eu/social/main.jsp?catId=1317

 

Digital Competence Framework for Educators (DigCompEdu). Source https://ec.europa.eu/jrc/en/digcompedu